¿Te acuerdas del niño de dos años que conmocionó al mundo con su hábito de fumar 40 al día?
El niño indonesio Ardi Rizal causó preocupación e indignación cuando fue visto dando caladas mientras montaba en bicicleta hace siete años.
Ahora tiene nueve años, el joven ha dejado el hábito y ha dado un giro a su vida.
Pero no ha sido un camino fácil para el pequeño, que desarrolló una adicción a la comida después de dejar los cigarrillos cuando tenía cinco años.
Eso le hizo engordar, pero en los últimos años ha conseguido perder los kilos de más.
El niño de una remota aldea de Sumatra se convirtió en el centro de la preocupación internacional cuando se revelaron por primera vez las fotos en las que aparecía fumando.
Con la intervención del gobierno y la atención especializada intensiva, los padres de Ardi lograron destetarlo de los cigarrillos, sólo para que su adicción fuera reemplazada por una a la comida.
Hablando hace cuatro años, su madre dijo: «Al principio, cuando estábamos destetando a Ardi de los cigarrillos, tenía unas rabietas terribles. Pero ahora no los quiere».
Pesando tres kilos y medio a los cinco años, Ardi volvió a ser noticia por estar casi un kilo por encima del peso ideal para un niño de su edad.
Esto llevó a una investigación sobre sus padres y su comunidad por parte del Ministerio de Empoderamiento de la Mujer y Protección del Niño de Indonesia.
Los padres de Ardi revelaron que la adicción al tabaco comenzó cuando el padre de Ardi le dio su primer cigarrillo cuando sólo tenía 18 meses.
Al desviar su adicción de los cigarrillos a la comida, la afición de Ardi por la comida basura se desarrolló tan rápidamente que sus padres tuvieron que buscar la ayuda de un nutricionista para combatir el nuevo foco de su compulsión.
Ahora, con la ayuda del gobierno de Indonesia y de un nutricionista, Ardi ha resurgido como un niño de nueve años libre de adicción.
El niño de nueve años, que consumía tres latas de leche condensada al día, se limitó a una dieta consistente en pescado fresco, frutas y verduras para ayudarle a perder peso.
Ahora, mucho más sano, Ardi ha conseguido mantener a raya sus compulsiones centrándose en destacar en la escuela y terminar el cuarto curso.
El año pasado aparecieron fotos que decían ser de Ardi a los ocho años. En las instantáneas aparecía mucho más grande, pero nunca se confirmó si eran de él.